El coronavirus nos está obligando a frenar la actividad, primero con mucha fuerza en Italia, después en España también. Están mermando nuestros ingresos cuando nuestra ayuda se hace más necesaria porque la pandemia ha llegado también a Kenia, donde están la Casa de Acogida y el Hospital Pediátrico.

El gobierno keniano ha reaccionado deprisa ante los primeros casos cerrando colegios y universidades y decretando el toque de queda de 19 a 5 y hemos tenido que aislar nuestra Casa. Se han quedado en ella 79 niños y un grupo de trabajadores voluntarios para cuidarlos y darles comida, educación y seguridad.

El coronavirus nos está obligando a frenar la actividad, primero con mucha fuerza en Italia, después en España también. Están mermando nuestros ingresos cuando nuestra ayuda se hace más necesaria porque la pandemia ha llegado también a Kenia, donde están la Casa de Acogida y el Hospital Pediátrico.

El gobierno keniano ha reaccionado deprisa ante los primeros casos cerrando colegios y universidades y decretando el toque de queda de 19 a 5 y hemos tenido que aislar nuestra Casa. Se han quedado en ella 79 niños y un grupo de trabajadores voluntarios para cuidarlos y darles comida, educación y seguridad.

El coronavirus nos está obligando a frenar la actividad, primero con mucha fuerza en Italia, después en España también. Están mermando nuestros ingresos cuando nuestra ayuda se hace más necesaria porque la pandemia ha llegado también a Kenia, donde están la Casa de Acogida y el Hospital Pediátrico.

El gobierno keniano ha reaccionado deprisa ante los primeros casos cerrando colegios y universidades y decretando el toque de queda de 19 a 5 y hemos tenido que aislar nuestra Casa. Se han quedado en ella 79 niños y un grupo de trabajadores voluntarios para cuidarlos y darles comida, educación y seguridad.

Hemos distribuido el resto de los niños en 124 casas, haciéndonos cargo de la alimentación de ellos y de las familias que los acogen, aunque supone un esfuerzo adicional importante.

Debemos entender lo que significa la paralización de la actividad en una economía de subsistencia como es la de familiares y vecinos de nuestros niños. Viven al día, no hay reservas, comen con lo que consiguen ganar cada jornada y ahora se quedan sin nada.

Somos su único recurso y no podemos fallar cuando más falta hacemos, por lo que hemos creado un fondo especial para atender los gastos extraordinarios de Anidan en estos meses y para compensar la disminución de ingresos que estamos sufriendo.

GRACIAS DE CORAZÓN

Hemos distribuido el resto de los niños en 124 casas, haciéndonos cargo de la alimentación de ellos y de las familias que los acogen, aunque supone un esfuerzo adicional importante.

Debemos entender lo que significa la paralización de la actividad en una economía de subsistencia como es la de familiares y vecinos de nuestros niños. Viven al día, no hay reservas, comen con lo que consiguen ganar cada jornada y ahora se quedan sin nada.

Somos su único recurso y no podemos fallar cuando más falta hacemos, por lo que hemos creado un fondo especial para atender los gastos extraordinarios de Anidan en estos meses y para compensar la disminución de ingresos que estamos sufriendo.

GRACIAS DE CORAZÓN

Hemos distribuido el resto de los niños en 124 casas, haciéndonos cargo de la alimentación de ellos y de las familias que los acogen, aunque supone un esfuerzo adicional importante.

Debemos entender lo que significa la paralización de la actividad en una economía de subsistencia como es la de familiares y vecinos de nuestros niños. Viven al día, no hay reservas, comen con lo que consiguen ganar cada jornada y ahora se quedan sin nada.

Somos su único recurso y no podemos fallar cuando más falta hacemos, por lo que hemos creado un fondo especial para atender los gastos extraordinarios de Anidan en estos meses y para compensar la disminución de ingresos que estamos sufriendo.

GRACIAS DE CORAZÓN